Una conclusión que he podido sacar de esta conversación es que los testigos de Jehová no aceptan a la gente mala, creen que su extinción sería favorable y que no tienen hueco en el nuevo mundo de Dios, que por supuesto ha creado para que la gente buena se construya allí sus hogares.
"Mira, en el versículo 11:9 de Isaías ... -- lo recuerdo porque me ha dado un boletín con información -- ...podrás leer: tenemos ante nosotros un brillante porvenir. Aunque no podemos cambiar el pasado, lo que hagamos ahora puede asegurar nuestro futuro. Si nos acercamos a Dios, aprenderemos a formar parte del maravilloso mundo en el que la verdadera justicia prevalecerá. ¿No es bonito lo que dice?" -- ummm, sí, claro, es idílico, pero ¿con qué intención es esta charla? No me gusta que me convenzan, suficiente tengo yo con mi propia lucha interior como para que me intenten convencer para hacer el bien y amar a Dios -- dije. En resumen, me dijo que esta visita no era para convencerme de nada, sino para acercarme a la palabra de Dios, para ayudarme a conocerla y hacerme capaz de promulgarla. A esto le respondí que de que vale promulgar la palabra de Dios si no la practicas; que de que vale hablar y no actuar. A lo que me respondió que así por lo menos tendremos un mayor conocimiento del nuevo mundo que Dios nos ha preparado lleno de justicia, buenas personas y felicidad.
Con esta frase termino esta entrada: Si algunos locos son considerados como tal por creer en algo que no existe o no pueden comprobar que existe, entonces, ¿qué pasa con los que creen en Dios?
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